Nueve años tuvieron que pasar para que nuestra Tuna volviera a la “Isla Bonita”. Y aunque el tiempo no pasa en vano, bastó poner un pie fuera del avión para sentir que la ciudad seguía teniendo aquella calidez que recordábamos.
EL motivo de nuestro regreso fue participar en el II Gran Certamen de Tunas CETUNAP 2026, realizado los días 11 y 12 de julio, evento organizado por nuestros ahijados de la Tuna de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), quienes además celebraban nada menos que sus 10 años de fundación como Tuna. Así que había doble motivo para viajar: reencontrarnos con Iquitos y acompañar a nuestros ahijados en tan importante celebración.
El primer día del certamen comenzó con el tradicional pasacalle por las calles de Iquitos. Con nuestros instrumentos y canciones, fuimos recorriendo la ciudad mientras los transeúntes se detenían a escucharnos y acompañaban nuestro paso. Casi al finalizar el recorrido, Iquitos decidió darnos una bienvenida de aquellas que solo la Selva sabe ofrecer: El cielo se vino abajo.
Una lluvia de esas que no pregunta si llevas paraguas. Y como nosotros no estamos acostumbrados a semejante recibimiento amazónico, tuvimos que buscar refugio en un restaurante de la ciudad. Ahora bien, una Tuna puede mojarse y hasta puede cansarse, pero ¿quedarse callada? Jamás.
Así que, mientras esperábamos que la lluvia nos diera permiso para continuar, decidimos que los comensales tampoco podían quedarse sin su respectiva dosis de Tuna. Sacamos los instrumentos, comenzaron las canciones y lo que inicialmente era un simple refugio terminó convirtiéndose en otra presentación improvisada. La respuesta del público fue tan generosa que salimos del restaurante con algo más que los instrumentos secos: la satisfacción de haber alegrado la tarde y el cariño de quienes nos recibieron.
Al día siguiente tocaba ponerse serios. Nos reunimos para realizar el ensayo general, repasar los temas y afinar aquellos detalles que todavía necesitaban un pequeño ajuste. Después de nueve años sin volver a Iquitos, no habíamos venido simplemente a pasear: había que preparar una buena presentación.
Y llegó el momento de subir al escenario. Con los instrumentos listos y las ganas de representar a nuestra Tuna, iniciamos nuestra presentación. Tema tras tema, el público fue respondiendo con entusiasmo y alegría con cada canción. Y por si alguno piensa que todo esto es simplemente parte de la prosa de este escritor, porque a veces los tunos somos conocidos por adornar un poquito nuestras historias, tenemos pruebas que hablan por nosotros.
Nuestra participación fue reconocida con:
- 🏆 Premio al Mejor Pasacalle
- 🏆 Premio al Mejor Tema Instrumental
- 🏆 Premio al Mejor Baile de Bandera
- 🏆 Premio a la Mejor Tuna
Y como si aquello fuera poco, nuestros seguidores también pusieron de su parte. Gracias al apoyo y los votos recibidos a través de nuestras redes sociales, obtuvimos además el Premio a la Tuna más Votada.
El viaje llegó a su fin dejando muchas cosas en la memoria: el reencuentro con una ciudad que no habíamos visitado en nueve años, el cariño de su gente, la celebración junto a nuestros ahijados, las canciones, el escenario, la lluvia amazónica y, por supuesto, los premios que regresaron con nosotros. Para algunos integrantes fue además la primera vez en Iquitos, haciendo que este viaje tuviera un significado todavía más especial. Porque una cosa es que te cuenten cómo es la Amazonía y otra muy distinta es llegar, cantar en sus calles, mojarse con su lluvia y terminar celebrando con una copa en la mano. Nos vamos de la Isla Bonita con la alegría de haber vuelto, con nuevos recuerdos y con la certeza de que todavía quedan muchas historias por vivir.
Si deseas escuchar nuestra participación puedes entrar en el siguiente enlace https://www.youtube.com/watch?v=eXF4UxMBBPM&list=PLA_khfYdCYp8
Tuno Tortuguita


















